mega888 29 días después de la detención de Mohammad, todavía no se han presentado pruebas.
29 días después de la detención de Mohammad, todavía no se han presentado pruebas.
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29 días después de la detención de Mohammad, todavía no se han presentado pruebas.

El lunes 19 de octubre de 2009, la audiencia en la corte militar de Salem, al norte de Cisjordania, prorrogó el período de detención de Mohammad Otham por 11 días más. Hace ya 29 días que el defensor de derechos humanos Mohammad Otham fue arrestado en la frontera del puente de Allenby entre Jordania y Cisjordania. Mohammad, que trabaja de voluntario con la Campaña Popular en Contra el Muro, estaba regresando a Ramallah después de una gira de promoción en Noruega, durante la cual participó de una serie de actos y reuniones con oficiales de gobierno cuando lo arrestaron arbitrariamente. La audiencia del lunes representó la tercera para Mohammad desde el momento de su detención el 22 de septiembre de 2009. Las dos audiencias anteriores alargaron su período de detención por 10 y 12 días, respectivamente, a pesar de que no se hubiesen presentado alegaciones claras en contra de Mohammad y a pesar de que no existan pruebas. Las detenciones individuales basadas en sospechas razonables son admisibles a principios de la detención, sin embargo, después de un mes de continuadas interrogaciones, estas sospechas necesitan estar sustentadas y construidas sobre evidencias externas si se quieren ejercer las normas de un juicio justo. Según las órdenes del ejército israelí, un juez militar puede autorizar la detención de detenidos palestinos durante 90 días, los cuales pueden alargarse otros 90 días más por el juez de la Corte Militar.

Durante la audiencia, el interrogatorio de la policía israelí falló otra vez a la hora de aportar alguna prueba que justificase el arresto de Mohammad, pero sostuvo que la prórroga de su detención era necesaria para una mayor interrogación. El juez militar rechazó la petición inicial de los interrogadores de alargar la detención de Mohammad unos 23 días más, argumentando que el periodo era demasiado largo, pero estuvo de acuerdo en prorrogarlo 10 días, basándose en información secreta, la cual se puso a su disposición por la Agencia de Seguridad Israelí (ISA). El juez militar Eliahu Nimmi argumentó que la prórroga era necesaria para terminar con el interrogatorio y aclarar las sospechas en contra de Mohammad. Al mismo tiempo, mantuvo que la liberación de Mohammad constituiría una amenaza a la seguridad, a pesar de que no se ha efectuado ninguna sospecha concreta de los delitos. Addameer apeló la decisión del tribunal y la audiencia de la apelación ha sido programada para el jueves 22 de octubre.

Información adicional: la detención de un observador internacional.

La audiencia del lunes contó con la presencia del padre de Mohammad, con un voluntario de Machsom Watch y con dos activistas alemanes de derechos humanos de Pax Christi. Un tercer activista internacional, estudiante universitario noruego y miembro del Partido Socialista de la Juventud de Noruega que estaba visitando Cisjordania en un viaje de investigación, fue detenido en la puerta del tribunal aunque el tribunal había ya acordado con él previamente que le permitiría asistir a la audiencia. Además, él asistió a la audiencia de apelación de Mohammad el 14 de octubre de 2009. Fue retenido durante tres horas, durante las cuales fue interrogado sobre sus actividades en Cisjordania y se le pidió su número de teléfono móvil y su dirección de correo electrónico.

Cambio en las tácticas durante el interrogatorio.

Una semana después de su detención, Mohammad ha sido sometido a largas sesiones interrogatorias de hasta 10 a 15 horas, durante las cuales fue repetidamente intimidado y amenazado. Estas sesiones interrogatorias siguen en curso el día de hoy. Durante una de estas sesiones, un interrogador amenazó de herir a la hermana de Mohammad si no revelaba información. Sin embargo, en ningún momento hubo sospechas claras en contra de Mohammad. No se mencionaron fechas específicas, ni eventos o nombres y Mohammad aún cree que las razones reales que hay detrás de su detención están relacionadas con su exitosa defensa y sus actividades de presión, ambas locales e internacionales. Las demás sospechas son infundadas. El 14 de octubre, el abogado de Addameer Mahmoud Hassan declaró ante el Juez de la Corte Militar de Apelaciones en una audiencia que Mohammad ha sido objeto de malos tratos. Desde entonces, la policía ha abandonado sus tácticas de intimidación y amenazas, y a cambio ha adoptado una estrategia de agotamiento físico y mental dejando a Mohammad solo, sentado en una sala de interrogatorios en la misma posición durante varias horas, con las manos atadas detrás de su espalda. A las pocas horas, los interrogadores le preguntan sobre sus cuestiones relacionadas con el activismo de derechos humanos y con las actividades como voluntario con la Campaña contra el Muro. También le preguntan acerca de otros miembros de la campaña; y todo esto sólo refuerza la creencia de Addameer y Stop el Muro de que Mohammad está detenido por sus actividades como defensor de los derechos humanos.

Mohammad manifestó a los abogados de Addameer que el 15 de octubre fue retenido en la sala de interrogación desde la 1:45pm hasta las 1:20am, mientras era interrogado continuamente. Durante estas 12 horas, los interrogadores sólo escribieron cinco páginas de notas en su informe. Cuando Mohammad finalmente se durmió en su silla debido al agotamiento, los interrogadores le despertaron echándole agua fría en su cabeza. Durante la audiencia del 19 de octubre, el juez militar Eliahu Nimni declaró que el tribunal se fijaría en las técnicas interrogatorias que se ejercen sobre Mohammad, argumentando que estas medidas que se utilizan pretenden agotarle físicamente. Además, Addameer y Stop the Wall temen que mediante técnicas agotadoras, la policía interrogadora podría obligarle a decir confesiones falsas y delitos que no ha cometido.

Las condiciones de detención.

Mohammad aún está retenido en confinamiento solitario en el centro de detención de Kishon, en una celda individual, sin ventanas ni luz natural. La celda sólo contiene un colchón y un baño turco muy por debajo de las normas de higiene aceptables. A Mohammad se le impide comunicarse con otros detenidos o con su familia. Su único contacto con el mundo exterior tiene lugar durante las visitas de abogados. Aunque a Mohammad se le permita ducharse cada día en un baño situado fuera de su celda, no ha podido cambiarse de ropa desde el momento de su detención, hace 29 días. Las comidas se le sirven normalmente durante los interrogatorios, durante pausas de no más de 20 minutos.

La posición de Addameer y Stop the Wall.

Addameer y Stop the Wall reiteran que la detención de Mohammad es completamente arbitraria y que constituye una violación de varios instrumentos internacionales de derechos humanos, en particular del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y de la Declaración de las Naciones Unidas sobre la Defensa de los Derechos Humanos. Como los 29 días de continuados interrogatorios no han demostrado nada, ni vagas sospechas, ni evidencias externas han sido presentadas a la atención de los tribunales, Addameer y Stop the Wall han llegado a creer que Mohammad está detenido como castigo a su activismo de derechos humanos. Además, hay una razón para creer que las autoridades del ejército israelí utilizan la continuada detención de Mohammad como ejemplo para disuadir otros activistas en contra de la ocupación y el Muro de anexión en particular, para que no continúen su labor de derechos humanos.

La protección de los defensores de los derechos humanos no es sólo una obligación moral, sino que también ha sido reconocida por las Naciones Unidas como una responsabilidad social, individual y de derecho colectivo. Durante muchos años también ha sido un importante elemento para las políticas de derechos humanos de la Unión Europea. Por eso Addameer y Stop the Wall urgen a oficiales de gobiernos extranjeros, incluyendo miembros de oficinas representativas extranjeras de la Autoridad Palestina en Ramallah, y consulados extranjeros del este de Jerusalén, así como también representantes de la Comisión Europea y del Parlamento Europeo, organizaciones de derechos humanos y cuerpos de las Naciones Unidas a que:

Eleven el caso de Mohammad Otham a sus reuniones oficiales con funcionarios israelíes; pidan aclaraciones con respecto a la detención de Mohammad y sus prórrogas de detención en cartas oficiales dirigidas a las autoridades israelíes; exijan la libertad inmediata de Mohammad y presionen Israel para que finalice sus políticas de detención arbitrarias.

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